Historias al borde del andén
La herencia cultural no solo vive en estructuras: habita en voces que recuerdan horarios, lluvia y calor junto a calderas. Recoger testimonios permite entender por qué cada tornillo importa. Mineros, guardagujas, soldadores y maestras aportan capas humanas a la ingeniería. Sus relatos hacen que un panel sea un abrazo y un banco, una confidencia. Caminar estas vías es también escuchar, agradecer y devolver el saludo a quienes sostuvieron la vida cotidiana del valle.